Bienvenido al club (de padres disfuncionales)
Soy el padre de mis hijos, no su Dios. No necesito modelar la perfección. Mis fracasos me dan la oportunidad de modelar el arrepentimiento, la fe y el crecimiento.
Soy el padre de mis hijos, no su Dios. No necesito modelar la perfección. Mis fracasos me dan la oportunidad de modelar el arrepentimiento, la fe y el crecimiento.
Nuestras palabras importan. Dave y Ann Wilson nos muestran cómo cultivar una comunicación positiva en la crianza para crear un ambiente donde los hijos puedan prosperar.
Una de las cosas importantes que tuve que ayudar a la madre a entender fue que los estudios han demostrado que los padres son la voz más influyente en las decisiones de sus hijos.